miércoles, 2 de noviembre de 2011

A la luz de las velas...

“... A la luz de las velas,
ardieron las sábanas,
suntuosas,
como si hubieran encendido
una fogata...”

(“Misteriosa Buenos Aires” – Manuel Mujica Lainez)




A la luz de las velas
mas allá de los sueños
nos confesamos suspiros
en sábanas de seda
húmedas y enmarañadas...

Agitados...
Lascivos...
Ígneos...
Piel con piel...
Alma con alma...

Recorro la ruta de tus deseos,
desvisto tus calores
y me bebo tus ganas...

Y al filo del alba
reposo en tu relieve
ebria de caricias,
consumada y ufana...


lunes, 17 de octubre de 2011

Clímax...




Transito la solidez de tu piel
en un viaje de ardiente aproximación...
Caigo en tu aliento,
seduciéndote...
Y me extravío en tu luz...
Huelo fantasías...
Saboreo tu deseo...
Cautiva de la armonía de los gestos...
Del juego...
De los apetitos...

Envueltos en besos
que enardecen la sangre
y alborotan las ansias...
Rastreo fragancias,
temperaturas,
lujurias...

Pulsan
cavidades y prominencias...
Y ese palpitar
me arrastra de las manos
por un cielo de nubes verdes...
Y de clímax...


miércoles, 28 de septiembre de 2011


Tu espalda entre las sábanas,
pide a gritos la complicidad de mis besos...
Atravieso los límites
del adiestramiento dogmático,
y muto en cómplice de tus utopías,
Me sumerjo en la quimérica nebulosa de tu deseo...
 Y me atraviesa el grito de tu fuego...
Anárquica y contradictoria
me atrae la música que devela, poco a poco,
que la audacia me alcanza...
Y me llamas, entre excitados susurros,
- Extrema!!!



sábado, 3 de septiembre de 2011

Braille...

"Yo no puedo leer lo que él escribe.
Lo que él escribe no se lee con los ojos.
Se lee con los dedos"

Eduardo Galeano
 "Días y noches de amor y guerra"



Desbocadas
mis yemas te buscan...
Sumergida en el braille de tu piel
no necesito la luz para recorrerte.
A ciegas...
Encuentro la forma de dejar impresa mi  marca...
Consumida de deseo,
adicta a tu aliento,
invento caricias nuevas
(Íntimas)
que te llevan al abismo
y te traen de vuelta...
(Y regresas)
Afuera...
La fuerza de una helada lluvia
se empareja con el adentro candente...
Y al ritmo avasallante
del feroz aguacero
el juego estalla
en fuego de mil colores...
Y se ilumina, al fin,
el recorrido de mis dedos...