martes, 19 de julio de 2011

Domingo...


Sin decir una palabra...
En esta noche obscena
mi cuerpo susurra a su cuerpo,
en el lenguaje mudo de las provocaciones,
un antiguo ritual...
Poniendo a prueba el entendimiento...
Bailando sin control
el ardor del reconocimiento,
el resplandor del amor...
Al calor de la excitación,
yo estoy aquí,...
Sumergida en un juego de movimientos...
Atrapada en la belleza de los instintos...
Despierta...
Llevo el mundo de las tormentas en los pechos...
Mi nuca sostiene el alba y el ocaso...
Y sus brazos abarcan universos...
Sus piernas empujan el hambre carnal...
Y en una bendición inmensa de ceniza y fuego...
Penetrando el espíritu
Su tesoro brota como un manantial...

miércoles, 22 de junio de 2011

Sábado...



Noche de tempestad,
agonía de un otoño que despide sus días...
posada sobre tu vientre
atrapada en el deseo...
Bullente... Abstraída...
Las estrellas escondidas
gemían al viento
y unían a mis suspiros
el trueno ensordecedor
de ese abrazo intenso...
Iluminada por el fulgor
de un relámpago insolente,
de mil rayos vigorosos
y de tus manos ardientes...
Me ofrezco a tus besos,
me doy a tu cuerpo,
me envicio en tu piel,
tenso mi espalda,
agonizo, deliro
y encuentro en tu boca
el milagro ferviente...


viernes, 10 de junio de 2011

Jueves...


Advierto ese susurro
que corre por mis venas...
Fluyen melodías
de vidas que pasan
y amores que quedan...
Un aroma que persiste,
es el fuego de mis incoherencias...
Absurda, insaciable,
pletórica y llena...
Y sábanas estrujadas,
húmedas, calientes...
En un jueves de vehemente efervescencia...
Una palabra íntima que habita mi sangre...
Y el canto de tu cuerpo
tañendo mis cuerdas...


jueves, 26 de mayo de 2011

Debilidades...



Fulgor dorado de chispas plácidas
en lluvia de mayo...
Y un encantamiento mágico de proximidades...
El suave vibrar de la espalda...
Los silencios, miradas profundas y deseo...
Atardecer de otoño...
Roces y besos, destellos tenues
y un rumor que devora la calma...
Apenas unas palabras que no atinan a revelar
toda la profundidad del encuentro...
Nace un estremecimiento...
Un ardor ciego...
Un espasmo y la gloria de tu piel
que me regalan esa canción...