miércoles, 28 de septiembre de 2011


Tu espalda entre las sábanas,
pide a gritos la complicidad de mis besos...
Atravieso los límites
del adiestramiento dogmático,
y muto en cómplice de tus utopías,
Me sumerjo en la quimérica nebulosa de tu deseo...
 Y me atraviesa el grito de tu fuego...
Anárquica y contradictoria
me atrae la música que devela, poco a poco,
que la audacia me alcanza...
Y me llamas, entre excitados susurros,
- Extrema!!!



sábado, 3 de septiembre de 2011

Braille...

"Yo no puedo leer lo que él escribe.
Lo que él escribe no se lee con los ojos.
Se lee con los dedos"

Eduardo Galeano
 "Días y noches de amor y guerra"



Desbocadas
mis yemas te buscan...
Sumergida en el braille de tu piel
no necesito la luz para recorrerte.
A ciegas...
Encuentro la forma de dejar impresa mi  marca...
Consumida de deseo,
adicta a tu aliento,
invento caricias nuevas
(Íntimas)
que te llevan al abismo
y te traen de vuelta...
(Y regresas)
Afuera...
La fuerza de una helada lluvia
se empareja con el adentro candente...
Y al ritmo avasallante
del feroz aguacero
el juego estalla
en fuego de mil colores...
Y se ilumina, al fin,
el recorrido de mis dedos...

martes, 9 de agosto de 2011

Una bufanda (como disparador)...


Sin tocarnos...
Se inicia un rito de alientos y miradas...
Cuerpos lindantes...
Reverencial pasión...

Componemos una sensual intimidad
que raya con locas fantasías...
Y en un compás de latidos sexuales,
combinamos entrantes con salientes...
Hechizados...

Renunciamos a la sensatez,
y en una sed tribal
de colosal fuerza erótica,
exploramos húmedos huecos
y vehementes relieves...
Gloriosos...

Tu piel en mi piel
transitando la urgencia...
Y en un grito impúdico,
opulento y feliz...
Cascadas de cristal líquido
nos devuelven
a la diáfana cotidianeidad...
Dichosos...


martes, 19 de julio de 2011

Domingo...


Sin decir una palabra...
En esta noche obscena
mi cuerpo susurra a su cuerpo,
en el lenguaje mudo de las provocaciones,
un antiguo ritual...
Poniendo a prueba el entendimiento...
Bailando sin control
el ardor del reconocimiento,
el resplandor del amor...
Al calor de la excitación,
yo estoy aquí,...
Sumergida en un juego de movimientos...
Atrapada en la belleza de los instintos...
Despierta...
Llevo el mundo de las tormentas en los pechos...
Mi nuca sostiene el alba y el ocaso...
Y sus brazos abarcan universos...
Sus piernas empujan el hambre carnal...
Y en una bendición inmensa de ceniza y fuego...
Penetrando el espíritu
Su tesoro brota como un manantial...