martes, 9 de agosto de 2011

Una bufanda (como disparador)...


Sin tocarnos...
Se inicia un rito de alientos y miradas...
Cuerpos lindantes...
Reverencial pasión...

Componemos una sensual intimidad
que raya con locas fantasías...
Y en un compás de latidos sexuales,
combinamos entrantes con salientes...
Hechizados...

Renunciamos a la sensatez,
y en una sed tribal
de colosal fuerza erótica,
exploramos húmedos huecos
y vehementes relieves...
Gloriosos...

Tu piel en mi piel
transitando la urgencia...
Y en un grito impúdico,
opulento y feliz...
Cascadas de cristal líquido
nos devuelven
a la diáfana cotidianeidad...
Dichosos...


martes, 19 de julio de 2011

Domingo...


Sin decir una palabra...
En esta noche obscena
mi cuerpo susurra a su cuerpo,
en el lenguaje mudo de las provocaciones,
un antiguo ritual...
Poniendo a prueba el entendimiento...
Bailando sin control
el ardor del reconocimiento,
el resplandor del amor...
Al calor de la excitación,
yo estoy aquí,...
Sumergida en un juego de movimientos...
Atrapada en la belleza de los instintos...
Despierta...
Llevo el mundo de las tormentas en los pechos...
Mi nuca sostiene el alba y el ocaso...
Y sus brazos abarcan universos...
Sus piernas empujan el hambre carnal...
Y en una bendición inmensa de ceniza y fuego...
Penetrando el espíritu
Su tesoro brota como un manantial...

miércoles, 22 de junio de 2011

Sábado...



Noche de tempestad,
agonía de un otoño que despide sus días...
posada sobre tu vientre
atrapada en el deseo...
Bullente... Abstraída...
Las estrellas escondidas
gemían al viento
y unían a mis suspiros
el trueno ensordecedor
de ese abrazo intenso...
Iluminada por el fulgor
de un relámpago insolente,
de mil rayos vigorosos
y de tus manos ardientes...
Me ofrezco a tus besos,
me doy a tu cuerpo,
me envicio en tu piel,
tenso mi espalda,
agonizo, deliro
y encuentro en tu boca
el milagro ferviente...


viernes, 10 de junio de 2011

Jueves...


Advierto ese susurro
que corre por mis venas...
Fluyen melodías
de vidas que pasan
y amores que quedan...
Un aroma que persiste,
es el fuego de mis incoherencias...
Absurda, insaciable,
pletórica y llena...
Y sábanas estrujadas,
húmedas, calientes...
En un jueves de vehemente efervescencia...
Una palabra íntima que habita mi sangre...
Y el canto de tu cuerpo
tañendo mis cuerdas...